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En la atención de paciente traumatizados graves que presentan
heridas que ponen en peligro su vida, se han desarrollado técnicas
específicas de atención en la sala de urgencias. Un
caso especial es el de los pacientes con lesiones en corazón
o grandes vasos, donde por necesidad son heridas muy graves y los
pacientes arriban al servicio de urgencias moribundas o en extremis,
palabra que significa que el paciente apenas tiene signos de vida,
en otras palabras, llegan en paro cardio respiratorio acontecido
en la presencia del personal de paramédicos o lo presentan
al momento de su llegada al servicio. De manera inicial se aplica
la resucitación cardio respiratoria como es habitual a todo
paciente en paro, sin embargo, y bajo un rápida y meticulosa
exploración se debe de investigar el tipo de heridas. Si
las heridas o el mecanismo de trauma orienta a lesiones de corazón
o grandes vasos (aorta, arterias subclavias, venas del cuello, o
vasos pulmonares), el paciente puede calificar para realizar una
resucitación más allá de lo habitual. Es evidente
que las lesiones se circunscriban al tórax y que de preferencia
sean heridas penetrantes, es decir por arma blanca o por proyectil
de arma de fuego. Las heridas orientan a lesiones graves cuando
se limitan en la región pericárdica (lado izquierdo
del tórax), toda lesión por debajo de las clavículas
y por dentro de las tetillas o con heridas que atraviesan el tórax
de lado a lado. Estas circunstancias obligan a realizar medidas
heroicas, lo cual consiste en realizar una cirugía inmediata,
desde luego previa intubación para oxigenación artificial
mediante un tubo endotraqueal a manera de asegurar la vía
aérea. Una vez oxigenado el paciente se realiza apertura
del tórax izquierdo para exploración de la cavidad
pulmonar, realizando maniobras de exploración encaminadas
a detectar posibles sitios de sangrado y aplicar pinzas o medidas
de control de sangrado, si el tórax izquierdo se encuentra
limpio, se explora el pericardio y corazón, se abre el saco
pericárdico y se explora en busca de sitios de sangrado,
si es positiva la maniobra, se procede a controlar el sangrado mediante
presión digital o la colocación de una pinza. En caso
de ser negativa hasta este punto, se procede a abrir el tórax
derecho, se explora de la misma manera y se controla cualquier sitio
de sangrado. Los posibles sitios de sangrado masivo son el corazón
y las arterias que emergen del mismo, además los vasos de
los pulmones como la arteria y vena pulmonar y las arterias y venas
que se dirigen a las extremidades superiores. Cualquier sitio es
susceptible de control para dejar de sangrar. Estas medidas son
inmediatas y en obvio de tiempo tienen que realizarse en la sala
de urgencias. Una vez encontrado y controlado el sitio de sangrado
el paciente debe de ser conducido a un quirófano formal para
realizar el procedimiento en condiciones habituales, se debe de
contar con equipo especializado en cirugía vascular y cardiaca,
además del personal de enfermería entrenado en estos
casos, se incluye al personal de circulación extracorpórea
que debe de estar listo si es que el cirujano requiere de realizar
una cirugía de corazón con el uso de bomba extracorpórea.
Debemos de tener en cuenta que en todo este tiempo el paciente
se encuentra sin actividad cardiaca y un elemento que asista el
procedimiento debe de estar aplicando masaje cardiaco interno para
evitar falta de flujo sanguíneo. Las condiciones para realizar
este procedimiento deben ser en pacientes en quienes el paro cardiorrespiratorio
no ha llevado más de 10 minutos en pacientes con asistencia
ventilatoria o en menos de cinco minutos en pacientes sin dicha
asistencia, realizarlo en pacientes con más tiempo del especificado
es en vano. Otra condición es que sean pacientes con trauma
penetrante de tórax o de abdomen, evitando realizar el procedimiento
en pacientes con trauma múltiple (varias lesiones graves),
trauma grave craneoencefálico, o trauma contuso o cerrado
(caídas, aplastamientos, accidentes vehiculares etc.) donde
no existe un proyectil u objeto penetrante. Esta medida es ocasional
y no se realiza a diario, sólo se puede hacer en centros
específicos para atención de trauma grave y por un
equipo de cirujanos calificados para dicha atención.
Los resultados son pobres, pero si al menos una persona puede salvarse
en una circunstancia como esta y existe un equipo entrenado para
tales condiciones de gravedad, vale la pena que existan centros
de trauma donde se puedan aplicar tales medidas heroicas.
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